El masaje perineal como estrategia de prevención de desgarros durante el parto.

El parto es un proceso natural que consta de varias fases,
puede durar horas y físicamente puede llegar a ser duro. Aunque nos han
enseñado culturalmente que no somos capaces, que necesitamos ser medicalizadas
constantemente, nuestro cuerpo en condiciones normales es capaz de desencadenar
y realizar el proceso, pero este puede tener algunas consecuencias, pues es un
momento en que nuestros tejidos corporales se ponen al límite; por un lado,
necesitamos tener tranquilidad para favorecer el proceso, pero también tener
fuerza para poder empujar, respirar adecuadamente para acompañar, y nuestros
tejidos en la zona del suelo pélvico deben estar lo suficientemente flexibles
para permitir la fase expulsiva (que es, como su nombre indica, cuando el bebé
sale por la vagina). Para ello, el cuerpo segrega una serie de hormonas que
favorecen la relajación de estructuras (por ejemplo la relaxina, que ya durante
el embarazo se ha visto aumentada).

Pero a veces la extensibilidad de la zona perineal no es suficiente, o el bebé está colocado de una manera que lesiona el periné y se pueden producir desgarros, que se suelen clasificar en grados según los tejidos que se vean afectados (piel, músculos, mucosas…). Lógicamente, cuantos más tejidos afectados más complicada después la recuperación.

En otras ocasiones, en España más de las que aconseja la OMS
, los médicos practican un corte en la zona perineal, denominado episiotomía,
para ayudar a salir al bebé cuando hay urgencia obstétrica (ahí estaría
perfectamente indicado), e incluso para prevenir desgarros, problemas furçturos
de suelo pélvico (hoy día está más que demostrado que el uso sistemático de
episiotomía no previene este tipo de problemas).

Desgarros y episiotomías, según la zona y el grado además de
provocar un posparto muy doloroso y con más miedo a orinar y defecar, pueden
provocar más adelante problemas como dolor espontáneo y en las relaciones
sexuales, incontinencia urinaria y / o fecal o de gases… así que parece
adecuado desarrollar estrategias que mejoren la extensibilidad de la zona,
reduzcan la presión sobre la zona… para que haya menos riesgo. Esto puede
incluir estrategias a llevar durante el propio parto (respiraciones , posturas,
masajes…) pero yo voy a hablaros del masaje perineal, que es una práctica sencilla
que se lleva a cabo en casa, se puede hacer aproximadamente desde la semana 30,
y si se practica adecuadamente, ayuda a reducir el riesgo de desgarros.

El masaje perineal se viene haciendo desde antiguo (las
parteras en tiempos añejos lo hacían durante el propio parto) es un tipo de
maniobra de estiramiento mantenido del tejido que enseñamos al papá, ya que la
mamá no va a llegar bien y no se lo va a poder realizar adecuadamente. No debe
doler, aunque tampoco es un masaje relajante. Se va a trabajar toda la orquilla
vulvar y los tejidos circundantes. Se debería practicar a diario, o, como
mínimo en días alternos, en un momento en que la mujer esté relajada (se puede
aprovechar el momento de después de la ducha, que está una más relajada).

En internet podéis encontrar vídeos e imágenes sobre el
masaje perineal. Yo recomiendo acudir a un fisioterapeuta especializado en
obstetricia porque va a enseñar al papá, in situ, qué tiene que hacer y cómo,
aportando trucos y consejos sobre cómo colocar las manos, la fuerza que tiene
que hacer exactamente… se interesante incluso que lo  practique en consulta. Cuando lo realiza
primero un profesional especializado la mamá ya aprende la sensación que tiene
que tener y puede después guiar al padre por sus propias sensaciones. La zona
perineal es delicada, y no es fácil aprender la cantidad de fuerza a aplicar
para que el masaje sea efectivo pero sin llegar a hacer daño, es mejor aprender
de forma guiada y después hacerlo en casa.

Realizar este masaje periódicamente reduce los desgarros,
así que tengo que recomendarlo porque es una estrategia sencilla (una vez
aprendida), rápida (son solo unos 10 minutos al día) y eficaz.

Así que, si estás embarazada, acude a tu fisio, te puede
ayudar a mejorar tu condición física, aliviar dolores musculares y articulares
que a veces aparecen y, por supuesto, preparar tu periné y tu suelo pélvico
para prevenir lesiones y disfunciones futuras. En nuestra consulta disponemos
de fisioterapeuta especializado en estos procesos, podemos ayudarte.

Feliz embarazo!!!

BIBLIOGRAFÍA

Fisioterapia en obstetricia y uroginecología. Carolina Walker. Ed Elsevier Masson. 2013.

Rehabilitacion del suelo pélvico femenino. Ramírez, Blanco , Kauffmann. Editorial médica Panamericana. 2013.

Curso de Terapia Manual en uroginecología y obstetricia, TMO
formación. 2019.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30941442

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30343376

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/30107756

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29607580

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