Tendinopatías… ¿Cómo debe ser la recuperación?

Hace poco más de dos semanas asistí a un estupendo curso organizado por el Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía sobre la readaptación de lesiones musculares y tendinosas, impartido por Ángel Basas, que no es un fisioterapeuta cualquiera, es el coordinador de fisioterapia de la federación española de atletismo, entre otros trabajos, y ha estado en varios juegos olímpicos… total, una persona que lleva 20 años trabajando con este tipo de lesiones y ofreciendo formación sobre el tema, o sea, una autoridad en la materia.

Durante los dos días que duró el curso, se habló y debatió sobre el tendón y sus problemas, así cómo debe ser la recuperación de las patologías del tendón y cómo se están llevando a cabo, qué fallos estamos cometiendo…

Basándose en la evidencia científica más actual pero también en una dilatada experiencia clínica, nos aportó valiosa información que podemos extrapolar desde el deporte de élite a los deportistas populares y a las personas no deportistas.

Aunque todavía queda mucho por saber sobre el tendón, ya la investigación va aclarando algunas cosas, y pueden ser tenidas en cuenta en la práctica clínica.

Aquí resumiré los puntos que me han parecido más importantes, para que te puedan orientar si tienes una lesión tendinosa, y te quede claro si estás haciendo una adecuada recuperación, o por el contrario es incompleta. Y es que una cosa nos tiene que quedar clara desde el minuto 1: los tendones lesionados necesitan CARGA, y esto quiere decir ejercicio, para recuperarse. Pero no quiero adelantarme, voy a ir por orden.

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Si eres profesional sanitario y quieres tener un conocimiento más técnico y profundo sobre los temas que voy a abordar aquí, en esta entrada de blog de la compañera Ana Gacimartín lo explica todo a las mil maravillas, no te la pierdas.

¿Por qué se lesiona un tendón? Tenemos diversas teorías, aquí voy a hablar de la más frecuente, que son causas biomecánicas, es decir, la aplicación de una carga excesiva o repetitiva parece que puede conducir al rotura progresiva de las fibras de colágeno del tendón.

Por ejemplo, una persona que está dando martillazos muchas horas al día, sería una carga repetitiva.

Otras causas podrían ser químicas, hormonales, de alimentación, traumatismos…

Puesto que en los problemas de tendón lo que existe fundamentalmente es una rotura de sus fibras, para remodelarlos adecuadamente tenemos que estimular la producción de colágeno, así como una buena disposición de sus fibras. Para ello, es imprescindible someter al tendón a estímulos mecánicos controlados, es decir, MOVIMIENTO. Esto se basa en el fenómeno conocido como mecanotransducción, que explicado de forma somera quiere decir la transformación de estímulos mecánicos (por ejemplo, compresión o tensión) en una respuesta química a nivel celular. Es un proceso natural que ocurre en los diferentes tejidos corporales, para mantener correctamente las diferentes estructuras en ausencia de lesión. Pero podemos adaptar estos principios a la existencia de lesiones, solo que de forma diferente porque los tejidos sanos y los lesionados responden de manera diferente a las cargas. Lo que está ya bastante claro a estas alturas es la necesidad de aplicación de CARGA CONTROLADA. Además, ya son sobradamente conocidos los efectos positivos del ejercicio a la hora de reducir el dolor así que tenemos una razón más para introducir ejercicio.

Por lo tanto, y esto hay que ponerlo en mayúsculas muy grandes, NUNCA SOMETER A LOS PACIENTES A UNA INMOVILIZACIÓN PROLONGADA CUANDO EXISTE UN PROBLEMA TENDINOSO!!! ¿Se sigue mandando aún reposo? Pues sí, todavía hay quien receta reposo, a pesar de que las publicaciones científicas y la práctica clínica nos dicen todo lo contrario.

¿Qué debemos hacer? Adaptar al paciente a la carga a la cual se le va a someter, que evidentemente va a ser diferente si es un deportista de élite, deportista popular o persona que no practica ningún deporte, así como tampoco es igual un deportista de resistencia o de explosividad. Todo ello se debe tener en cuenta en el proceso de recuperación y por supuesto en los ejercicios que deberá realizar. Debemos acondicionar nuestros músculos y tendones para la actividad y exigencias que tengan.

Es importante también tener en cuenta la fase de la tendinopatía en que nos encontremos, si es una fase aguda o crónica, porque el abordaje va a variar, tanto la terapia manual como el ejercicio necesario en cada caso.

En casos agudos, en términos de Jill Cook (uno de los mayores expertos en tendón del mundo) hablamos de tendinopatía reactiva (fase más aguda, inflamatoria) y de tendinopatía degenerativa, más crónica. A modo de resumen, podríamos decir que en caso agudo, se debe controlar la inflamación con técnicas que sean inhibitorias, relajantes… y  una vez tenemos mejoría, comenzar con la readaptación, con los ejercicios para adaptar las cargas. En el caso de la tendinopatía degenerativa, al inicio es justo al contrario, hay que estimular la actividad, el metabolismo celular, “despertar” el músculo y el tendón, y para ello pueden usarse multitud de técnicas, para posteriormente hacer el trabajo de readaptación.

Así pues, aunque es diferente en cada tipo de tendinopatía, en todos los casos es necesario trabajar con EJERCICIO TERAPÉUTICO, adaptando al tendón a la carga, que puede ser un gesto repetitivo, intenso, explosivo… depende del deporte o de la actividad del paciente.

Pero, ¿cómo debe ser el ejercicio? La investigación realizada hasta ahora nos muestra que el ejercicio debe cumplir los siguientes requisitos (Bohm, 2015):

-Altas magnitudes de carga. Sí, ejercicios con peso, si no no estaremos estimulando lo suficiente.

-Protocolos de alta duración (+ de 12 semanas). Esto es importantísimo, no vamos a ver cambios rápidos, se requiere tiempo.

-Combinación de todo tipo de contracción muscular (isométrica, concéntrica, excéntrica).

Tras este pequeño resumen, y, vistos los pobres resultados de la terapia manual y otras intervenciones invasivas y no invasivas de manera aislada, tanto médicas como fisioterapéuticas, y consultando los resultados de las investigaciones existentes, ¿por qué aún se sigue recomendando reposo cuando se hace un diagnóstico de tendinopatía? ¿Por qué profesionales sanitarios y pacientes no nos ponemos manos a la obra? ¿Cuestión de desconocimiento, miedo, problemas de adherencia al tratamiento? Probablemente el problema sean varios…

Lo que está claro es que, aunque aún falta investigación,  el paradigma del tratamiento de los problemas tendinosos ha cambiado, debemos asumirlo y cambiar nuestros abordajes incorporando el ejercicio como protagonista.

Y, por supuesto, si sufres un problema tendinoso, no lo dudes, acude a tu fisioterapeuta de confianza, que sabrá qué tratamiento te va mejor en cada momento, y pídele ejercicio, porque, como he explicado en esta entrada de blog, es fundamental para la recuperación.

Algunas referencias:

Mechanotherapy: how physical therapist´s prescription of exercise promotes tissue repair. British Journal of Sports Medicine. K M Khan and A Scott. 2009;43.

Human tendon adaptation in response to mechanicahl loading: a systematic review and meta-analysis of exercise intervention studies on healthy adults. Bohm, Mersman, Arampatzis. Sports Medicine Open, 2015 Dec.

Curso Readaptación de Lesiones músculo-tendinosas, realizado en Sevilla en febrero de 2017 y organizado por el Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Andalucía.

Tendinopatías: desde los tiempos de Aquiles hasta lo que debemos saber a día de hoy. Ana Gacimartín: http://fisiohockey.blogspot.com.es/2016/02/tendinopatias-desde-los-tiempos-de.html

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