¿Estás embarazada? Fisioterapia Sí!!!

En este artículo me gustaría hablar sobre algunas generalidades sobre la fisioterapia en el embarazo, porque nuestra disciplina puede ayudar a prevenir y a tratar algunos problemas que pueden surgir durante este proceso.
Durante el embarazo se producen cambios en el cuerpo de las mujeres que pueden predisponer a sufrir ciertas dolencias y disfunciones, muchas de ellas susceptibles de tratamiento fisioterapéutico; esto se vuelve más interesante si tenemos en cuenta que el embarazo es una condición que impide la toma de gran cantidad de fármacos, que podrían llegar al feto y dañarlo. Por tanto, siempre y cuando no exista ninguna contraindicación o riesgo concreto, es una excelente opción para el tratamiento en las dolencias de las mujeres embarazadas. Pero no solo durante el embarazo, en el postparto la FT también juega un papel fundamental, sobre todo ante la presencia de disfunciones en el suelo pélvico (prolapsos, incontinencias, desgarros, neuralgias…) y región lumbo-pélvica y abdominal.
El suelo pélvico (es un conjunto de estructuras que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior, en el cual cobran gran importancia los elementos musculares) debe quedar en el centro de nuestra atención, respetándolo y favoreciendo su correcto funcionamiento, elasticidad y fortalecimiento, ya que esto va a mejorar el trabajo en el parto y a prevenir desgarros y problemas posteriores.
Ni que decir tiene que EL EMBARAZO NO ES UNA ENFERMEDAD, lo pongo con mayúsculas, sí, porque creo que hace falta. Se trata de un proceso fisiológico natural en la vida de las mujeres que DECIDEN tener descendencia, lo que ocurre es que generalmente es un proceso altamente medicalizado, y en ocasiones se trata a las mujeres embarazadas con bastante paternalismo y con violencia obstétrica, pero este es otro debate que, aunque bastante interesante, no entra en la temática que quiero desarrollar en este post.
Sí decir que los objetivos de la fisioterapia durante el embarazo (y el postparto) deben estar siempre encaminados, al igual que en otro tipo de pacientes, hacia el AUTOCUIDADO, para favorecer la independencia de la mujer de los profesionales sanitarios.
En el embarazo se producen cambios de diverso tipo en el organismo de la mujer, pero también en su entorno. Se propician situaciones de estrés en la preparación del momento del nacimiento y distintos sentimientos pueden aflorar en sus diferentes etapas. Por lo tanto, además de cambios físicos, se producen cambios emocionales y sociales, y todos ellos pueden afectar a la mujer.

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Para empezar, tenemos los cambios hormonales (encabezados por un aumento de la progesterona, aunque no solo de esta hormona) que propiciará otra serie de cambios corporales. Por otro lado, el crecimiento del vientre materno favorecerá unos cambios mecánicos que explicaré de forma resumida en las siguientes líneas.
Los mayores cambios ocurren, como es lógico, en el sistema reproductor, donde encontramos un aumento espectacular de la capacidad uterina (que produce un desplazamiento de órganos como el estómago y el intestino, además de presión sobre la vejiga), la vascularización de todo el sistema, un aumento de la elasticidad vaginal…
En la piel, aumenta la pigmentación de diversas regiones, como los pezones y la línea alba, el rostro… y además a veces hay un aumento de la secreción de sudor.
A nivel locomotor, que a los fisioterapeutas es quizás lo que más nos interesa, aparecen cambios de tipo articular, muscular y ligamentoso. Esto lleva a una modificación de la postura y la biomecánica normal. En primer lugar, encontramos hiperlaxitud ligamentosa, debido a la secreción de la hormona relaxina, necesaria para favorecer la salida del bebé durante el parto. Además, hay un cambio de la posición del centro de gravedad del cuerpo debido al crecimiento de la barriga, que se adelanta y baja, produciendo un aumento de las curvaturas lumbar y dorsal, anteversión pélvica, horizontalización de las costillas… Por todo ello, se afectan la musculatura abdominal (frecuentemente aparece diástasis), el suelo pélvico, se produce un acortamiento generalizado de la cadena muscular posterior (que debe sostener el peso del cuerpo), acortamiento de la fascia plantar… y con todo esto se produce un cambio en la biomecánica muscular y articular.
A nivel circulatorio, se produce un aumento generalizado del volumen sanguíneo, el gasto cardíaco y frecuentemente el retorno venoso en las piernas queda dificultado (por la presión que ejerce el útero sobre la vena cava inferior); como consecuencia de esto, a veces aparecen varices, edemas en los miembros inferiores…
En el plano respiratorio, tenemos un mayor consumo de oxígeno, una elevación del diafragma (principal músculo respiratorio y además estabilizador en la región lumbo-pélvica) por el crecimiento uterino, horizontalización de las costillas…. Con lo cual la mecánica respiratoria cambia.
A pesar de que todos estos cambios naturales pueden provocar algunas molestias, problemas o incomodidades, repito, el embarazo no es una enfermedad.
Una vez repasados estos cambios, voy a hablaros un poco de lo que la fisioterapia puede hacer por las mujeres embarazadas, que a menudo no acuden al fisioterapeuta por miedo o desconocimiento de nuestro trabajo. A través de técnicas de terapia manual, ejercicio terapéutico y electroterapia podemos ayudar a las mujeres embarazadas que tengan algún problema a corregirlo, y también actuar en la prevención de problemas de tipo neuro-músculo-esquelético.
Mediante el ejercicio terapéutico supervisado, podemos trabajar en la prevención y tratamiento de problemas / disfunciones en el suelo pélvico, preparación de la fuerza muscular de todo el cuerpo, mejora de la postura, relajación de la musculatura que presenta acortamientos, mejorar la respiración y la circulación de retorno…
Con la electroterapia (contraindicadas la electroterapia de alta frecuencia y las aplicaciones en la región abdominal) podemos aliviar dolores en la región lumbar, cervical… Incluso es muy útil el uso de TENS a nivel lumbo-pélvico en el momento del parto.
A través de técnicas variadas de terapia manual (masajes, movilizaciones articulares, movilizaciones con movimiento, etc), podemos trabajar problemas comunes como lumbalgias y ciáticas, dolores costales, en los pies, los edemas en los miembros inferiores… en definitiva, descomprimir la columna y mejorar la movilidad articular, el tejido muscular y la circulación, adaptándonos a cada caso particular.
Así pues, los fisioterapeutas disponemos de diversas herramientas para ayudar a las embarazadas cuando se presentan molestias o disfunciones del movimiento. Existen una serie de precauciones, limitaciones y contraindicaciones a tener en cuenta, pero un profesional sanitario formado sabrá lidiar con ello adecuadamente. Ante un embarazo de riesgo, se debe consultar primero con el ginecólogo que nos de su autorización y nos informe de los riesgos particulares del caso.
Pero, lo más importante:
-Mantenerse activas y prepararse a nivel muscular protegiendo el suelo pélvico.
-Llevar una buena alimentación.
-Evitar el estrés.
Y sobre todo, disfrutar del momento!!!

Bibliografía:

– www.ensuelofirme.com → web recomendada para saber más sobre suelo pélvico y embarazo

– El periné femenino y el parto. Blandine Calais Germaine. Marzo 2002. Ediciones la liebre de marzo.

– Fisioterapia en la mujer durante el embarazo y el parto. Colección Práctico Profesional. 2007. Editorial MAD.

– Actuación del fisioterapeuta durante la gestación, parto y posparto. Revista Fisioterapia. Vol 32. Nº 3. junio 2010.

– Interventions for preventing and treating low-back and pelvic pain during pregnancy. Cochrane Database Sys. Rev. 2015, September.

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