40 días

Hoy es miércoles de ceniza. Cuarenta días, se acerca la fecha. Algunos cuentan los días para caminar junto a su hermandad, otros pensando en meterse bajo el palio y portar la imagen venerada en su recorrido triunfal, otros, sencillamente sueñan con esa semana llena de belleza estética (y algunos con irse a la playa, también hay que decirlo).

A estas alturas ya os estaréis imaginando que estoy hablando de la Semana Santa, una tradición tan importante que es capaz de “paralizar” todo el casco histórico de nuestra ciudad.

Se trata de una fiesta que a mi particularmente nunca me ha llamado demasiado la atención, quizás por no ser sevillana de nacimiento, pero sobre todo porque es algo que no he vivido con intensidad de pequeña (para mí estas vacaciones tenían un significado bien distinto), aunque sí recuerdo con cariño mi único acercamiento a la Semana Santa, cuando acudía el domingo de Ramos al pueblo de mis padres y mi abuela me llevaba a ver la procesión de “La Borriquita”, y me vienen a la memoria inmediatamente las ramas de olivo y las hojas de palma.

Año tras año, la tradición se repite, las imágenes, los aromas, la música… hacen aflorar en los sentidos de muchos sevillanos (lo extiendo a andaluces, si queréis, hablo de Sevilla porque es donde vivo) la emoción de vivir de nuevo su semana grande, una expresión de religiosidad popular con una gran tradición, que pasa de padres a hijos en un relevo infinito.

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 (Fotografía obra de https://www.flickr.com/photos/crisologo/)

 A pesar de ser un ritual que no me llama (mentiría si dijera que me gusta), como Antropóloga sociocultural que soy (eso dice un título que tengo por ahí en algún archivador del Rectorado) comprendo significado que tiene para muchas personas, y, por ello, es algo que respeto profundamente. Pero como fisioterapeuta puedo decir sin temor a equivocarme que la semana santa es “potencialmente peligrosa” para los que participan activamente en ella, especialmente para los costaleros, agentes activos del ritual, los que cargan sobre su cuerpo con el peso de la fiesta. No quiero decir con esto que todo aquel que saque un paso vaya a lesionarse, evidentemente, pero sí que las cargas que tiene que soportar el cuerpo son muy elevadas y que por supuesto existe riesgo de lesión, por tanto, cobra especial importancia la preparación física y la postura. Para evitar problemas, no está de más tener una buena preparación física, seguir unas pautas alimenticias y de hidratación adecuadas, así como buen descanso, cargar en posturas idóneas… todo ello iré desarrollándolo a lo largo de esta entrada.

Huelga decir que es buena idea acudir al médico / fisioterapeuta si durante los meses previos aparecen dolores o molestias músculo-esqueléticas, ya que si no se le pone remedio a tiempo puede ocurrir que, llegado el momento, sea imposible colocarse bajo la trabajadera. Acudir a un profesional sanitario tras el trabajo bajo el paso también es bueno para ayudar a aliviar dolores, molestias, inflamaciones… que hayan podido aparecer.

Desde hace unos años, el Ilustre Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Andalucía organiza en Centro de atención al Costalero, lugar donde pueden acudir para aliviar sus dolencias tras llevar el paso, incluso para prepararse unos días antes. Este es un servicio estupendo que animo desde aquí a todos los costaleros a utilizar, porque supone una descarga y alivio inmediato, pero en casos más graves quizás necesiten una atención médica / fisioterapéutica continuada. Si es tu caso, en nuestra consulta te podemos ayudar, mediante una valoración y tratamiento personalizado, adaptado a cada caso en particular, tanto antes como después de semana santa.

Ello no obstante, me gustaría hacer de este blog, entre otras cosas, una guía para mis pacientes, de manera que les pueda brindar un poco de ayuda, y por ello quiero dar desde aquí algunos consejos para prepararos para uno de los acontecimientos más especiales del año. La mayoría son bastante lógicos, pero nunca está de más recordar ciertas cosas, para los despistados.

1.NO SALIR SI ESTÁS LESIONADO (De perogrullo, ¿verdad?, pues puedes agravar tu lesión o perpetuarla en el tiempo).

2.TENER UNA PREPARACIÓN FÍSICA ADECUADA (llevar un paso supone una carga mecánica importante, especialmente para la espalda y las piernas. Si estás “fuerte”, tu cuerpo soportará mucho mejor ese impacto -pero ojo, no quiero decir con esto que te tengas que poner como Stallone…-. Para ello, es bueno realizar ejercicio físico regular -seguro que esto no lo has oído nunca…-, tanto aeróbico / cardiovascular -running, bicicleta, actividades de gimnasio tipo body combat, ciclo Indoor…- como actividades de fortalecimiento -fitness, entrenamiento funcional, Pilates, disciplinas orientales…-. Por favor, poco a poco, durante todo el año, esto te ayudará no sólo a sacar el paso, sino a gozar de una buena salud.)

3.ESTIRAR CONCIENZUDAMENTE DESPUÉS DE SACAR EL PASO (También es recomendable calentar un poco antes; todo ello para preparar la musculatura y descargarla posteriormente tras el esfuerzo realizado. Al realizar los estiramientos, debes notar una sensación de tirantez, pero no llegar al dolor, realizarlos lentamente, sin rebotes, insistiendo en los grupos musculares que más hayan trabajado).

4.CUIDAR QUE NO SE FORMEN ARRUGAS AL COLOCARSE LA ROPA (pues pueden convertirse fácilmente en problemas dérmicos, como rozaduras).

5.USAR CALZADO CÓMODO Y ADECUADO (normalmente se utiliza el mismo que en los ensayos).

6.USAR UNA MORCILLA ADECUADA EN TAMAÑO, GROSOR Y COLOCACIÓN. (Colocar siempre la morcilla bien fijada protegiendo la 7ª vértebra cervical, que normalmente coincide con el punto óseo más prominente en la nuca.)

7.HACER USO DE AYUDAS TÉCNICAS (Como fajas lumbares, tobilleras, etc., en caso necesario, nos aportan mayor protección y estabilidad)

8.MANTENER UNA POSICIÓN ADECUADA DURANTE EL TRAYECTO (Mirada hacia el frente, cuello con una leve flexión de unos 20º, espalda recta, escápulas y hombros bajos… siempre en la medida de lo posible; es importante mantener una buena alineación articular, esto será más fácil si previamente nos hemos preparado físicamente –ver punto 2-).

9.MANTENER UNA CONTRACCIÓN CONSTANTE DE LA MUSCULATURA ESTABILIZADORA PROFUNDA, ESPECIALMENTE EL MÚSCULO TRANSVERSO ABDOMINAL (Así puedes estabilizar bien pelvis y abdomen, reforzando la protección activa de la zona lumbar, actuando como una “faja muscular”. 10.¿No sabes cómo hacerlo? Ven a visitarnos, te lo explicamos detalladamente.)

10.BUENA ALIMENTACIÓN, HIDRATACIÓN Y DESCANSO (Todo ello antes, durante y después de salir, hay que tener en cuenta el importante gasto energético que va a suponer para tu organismo, por lo tanto, debes estar bien alimentado. Además, necesitas agua para calmar la sed, pero también para que tus músculos, articulaciones y sobre todo tu cerebro funcionen correctamente. Por último, el descanso, no hay mucho que comentar sobre ello. )

11.APLICAR FRÍO EN LA REGIÓN CERVICAL AL ACABAR TU RECORRIDO (Puede ser una buena idea para calmar un poco las molestias en la región cervical, así como la inflamación que puede aparecer en la nuca, llamada, si no me equivoco, “tomate”).

Han sido sólo algunos consejos que espero os puedan servir de orientación. Sin los costaleros la Semana Santa no sería posible, así que, cuídense, para poder vivir y disfrutar esos momentos con la intensidad que merecen, pero sin poner en riesgo su salud.

Si eres costalero y necesitas más información o recibir consulta, estamos encantados de poder ayudarte a ponerte a punto para el gran día, o tratarte posteriormente si lo necesitas (pero, por favor, no lo dejes todo para el último día, haz caso al refrán…. Más vale prevenir…).

Comentarios (Una respuesta)

  1. […] caminatas, muchas horas de pie en la misma posición, cargas como los propios pasos para los costaleros, cirios / estandartes para […]

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